Octubre del 2006
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Que muchos blogs son algo más uqe un mero diario en el que se recogen reflexiones a vuelapluma es un hecho. Que algunos tienen la calidad suficiente para competir con periódicos, también. Lo que no es tan común, es que los políticos se den cuenta y acrediten a bloggers para asistir a la finalización de las obras de la tuneladora de la M-30.
Que dar noticias e información, veraz y contrastada, no lo hacen solo los periodistas es algo que sabemos desde que nacemos; que hay otros medios a parte de la prensa escrita, también; pero sorprende gratamente ver que los politicos reaccionan tan favorablemente ante los bloggers, porque, al fin y al cabo, tanto Aalto como los demás, son, igual que nosotros, individuos.
Bueno, no dejéis de pasaros por allí. Yo no pienso perdérmelo, espero que se estiren con la información y las fotos.
El proyecto de Estatuto para Andalucía está trayendo bastantes quebraderos de cabeza a un PP que no sabe cómo justificar, ante electorados dispares, el doble discurso que tanto critican en el PSOE.
Dice el Estatuto nuevo, art 1:
1. Andalucía, como nacionalidad histórica, se constituye en Comunidad Autónoma, conforme al artículo 2 de la Constitución Española.
2. El Estatuto de Autonomía propugna, como valores superiores la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político para todos los andaluces, en un marco de igualdad y solidaridad con las demás Comunidades Autónomas de España.
3. Los poderes de la Comunidad Autónoma de Andalucía emanan de la Constitución y del pueblo andaluz, en los términos del presente Estatuto de Autonomía, que es su norma institucional básica.
4. La Unión Europea es ámbito de referencia y de actuación de los poderes de la Comunidad Autónoma, que asume sus valores y vela por el cumplimiento de sus objetivos y por el respeto de los derechos de los ciudadanos europeos.
Puesto que hay que leer, se lee. Y como además de leer hay que analizar, analicemos. En este artículo 1 destacan las referencias a la Unión Europea y al respeto de los derechos de los ciudadanos “europeos”. Destaca porque un Estatuto de Autonomía es una norma regional, que no puede tener aspiraciones de integración más allá de la nación en la que se integra. También choca esa referencia a los ciudadanos de la Europa, ámbito de referencia, y el silencio sobre España, o sus ciudadanos. Se podría argumentar que los españoles están incluídos dentro de los europeos; pero en España conocemos bastante bien el lengüaje separatista como para no ver el ocultamiento voluntario de una realidad qeu se pretende cambiar a golpe de Estatuto.
También choca, aunque en este caso no hay objeción,la referencia al pueblo andaluz como orígen del que emanan los poderes del EStatuto… Y choca porque eso implica reconocer una cierta soberanía al dicho “pueblo andaluz”. ´Pero todos sabemos que eso es inconstitucional.
Pero el que más llama la atención es el punto 1º, en el que Andalucía se reconoce a sí misma, en un acto soberano, como nacionalidad histórica. Y se reconoce porque antes no lo era, y es un acto de soberanía porque, de golpe y porrazo, cambia su definición dentro de la organización territorial nacional.
Y así, coherentemente con el texto, asistimos a una vergonzosa subversión de la historia que nos permita justificar los desmanes inconstitucionales del articulado e insistir en la soberanía andaluza; así podemos leer en el preambulo:
(…) el referéndum de 28 de febrero de 1980 expresaron la voluntad del pueblo andaluz de siutarse en la vanguardia de las aspiraciones de autogobierno de máximo nivel en el conjunto de los pueblos de España. Desde Andalucía se dio un ejemplo extraordinario a la hora de expresar una voluntad inequívoca por la autonomía plena frente a los que no aceptaban que fuéramos una nacionalidad en el mismo plano que las que se acogían al artículo 151 de la Constitución.
Andalucía quiso acceder a la autonomía mediante el proceso que establece la constitución para las comunidades no históricas -triste eufemismo- y para eso tuvo que hacer un referendum por provincias; referendum que exigía la aprobación en todas y cada una de las provincias. Sigue el preámbulo:
Andalucía ha sido la única Comunidad que ha tenido una fuente de legitimidad expresada en las urnas mediante referendum, lo que le otorga una identidad propia y una posición incontestable en el seno de la configuración territorial del Estado. Así, la Constitución Española, en su artículo 2, reconoce la realidad nacional de Andalucía como una nacionalidad.
No es, únicamente qeu mientan para justificar su situación actual, es que aquí se evidencia el mismo error que Rajoy señaló para el estatuto de cataluña. Andalucía no es una realidad nacional y, por tanto, todo es mentira. Pero vamos a analizar otra vez:
1) Andalucía no ratificó el estatuto en las urnas, poruqe la constitución exige que todas las provincias lo aprueben y, en el caso de Andalucía, una votó en contra. Así que es mentira que Andalucía tenga una “identidad propia y una posición incontestable” sobre la base de la “legitimidad expresada en las urnas”. Más bien podemos decir que Andalucía carece de ambas cosas sobre la base de la vulneración de la constitución para permitir el primer estatuto.
2) DE nuevo desaparece la expresión “nacional” o “español” para, siguiendo el ejemplo catalán y vasco, introducir al “Estado”. Así vemos: “en el seno de la configuración territorial del Estado.”
Lo más grave de todo es que, de manera insidiosa, vamos viendo cómo el argumento básico es mentira y, para justificarlo, tenemos qeu continuar apilando mentiras; al modo que Pol Pot acumulaba cadáveres para imponer su mentira socialista.
3)El artículo 2 de la Constitución dice lo siguiente:
Artículo 2
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.
No se habla de Andalucía, en ningún caso, y, desde luego, no se le da legitimidad alguna a este estatuto.
Así vemos que el razonamiento de base que sustenta esta reforma estatutaria es falso, anticonstitucional, y esconde una intención separatista que se barrunta en gestos de herriko taberna. Solo desde una posición de marketing político en la que prima el interés del partido, sobre el interés de la nación, puede el PP prestar su apoyo a este engendro.
En los últimos días hemos visto cómo Morales, cambiando su anterior política, firmaba acuerdos con las empresas a las que insultó, amenazó, y robó. Morales debería aprender algo de esto, pero parece que no.
Morales sigue sin comprender que, dada una situación, lo más eficaz es permitir a las personas gestionar sus propios intereses como consideren más conveniente. No es, pues, casualidad que los datos de Heritage de países más libres coincidan con aquellos en los que hay mayor nivel de vida, o crecimiento.
Morales cree que el dinero que pagan las empresas debe pasar por un intermediario, el Estado -personificado en él mismo-, pero no se da cuenta de que un intermediario implica, necesariamente, un coste de gestión.
Este coste de gestión, a priori, no parece ser sustraído de los ingresos de los bolivianos, pero si prestamos atención a lo que no se ve nos damos cuenta de que, muy probablemente, los bolivianos podrían destinar ese dinero a actividades más rentables y satisfactorias que mantener un Estado elefantíasico que ejerce de proxeneta con su propia gente y sus tradiciones.
Bolivia se enfrenta a graves problemas, el principal es que, en los últimos años, el porcentaje del sector público sobre la economía boliviana ha estado creciendo sin control -y sigue haciéndolo- hasta alcanzar niveles verdaderamente alarmantes. Así dice Morales:
“De aquí a cuatro años, quiero decirle al pueblo boliviano, sólo de los hidrocarburos, estarán ingresando más de 4.000 millones de dólares y de esta manera resolver los problemas económico sociales de nuestro país”
Lo verdaderamente preocupante de estas afirmaciones es que reflejan una limitada comprensión de los problemas realies de la economía boliviana, limitada porque Morales, como buen socialista, se fija en lo que se ve -y puede vocear para ganar votos- e ignora lo que no se ve.
Al revés que las petroleras que acuden, aceptando una reducción en los beneficios, y un entorno sin seguridad jurídica, para seguir ayudando a miles de bolivianos a abandonar la economía de subsistencia agraria que preconizan, entre otros, el propio Morales.
Mucho se ha venido discutiendo sobre el proceso de reforma constitucional que, de facto, vivimos en España. Con razón se ha acusado al Partido Socialista de hurtar la decisión sobre la reforma constitucional mediante el fraude de introducirlas a través de Estatutos de Autonomía.
El Partido Popular fue uno de los primeros que dió la batalla, en defensa de la nación, negando la soberanía a partes de la nación; pues la soberanía reside en el pueblo español -todo- y tan inconstitucional sería que las reformas las decidieran quienes se llaman Ernesto, como que las decidan quienes vivan en Cataluña, Galicia, o Barbate.
Por eso sorprende especialmente la aprobación del Estatuto de Andalucía que transige con los postulados de la línea más dura del PSOE representada por Rubalcava y Blanco.
En la práctica el Estatuto de Andalucía supone un antes y un después para el PP y su autopercepción como partido nacional, que defiende a la nación y la patria. Que propugna un patriotismo consitucional, por tanto, de unidad y no de separación.
Arenas ha dado una puñalada a la actitud del PP y ha dotado a sus oponentes de una batería de argumentos demoledores, por cuanto significan señalar que el PP, al fin y a la postre, es más un partido político que una organización patriótioca y, por tanto, hará lo que crea necesario para conseguir votos, aunque eso signifique que Rajoy diga una cosa en el Parlamento y Arenas le desmienta en Andalucía, o Piqué en Barcelona.
Actualización: Adjunto los enlaces de la continuación II, III:Respondiendo a Anghara y Después de Andalucía…
Me he bajado el Global Corruption Report: Corruption and Health, está en pdf y en español, en el que se tratan cuestiones relativas a la corrupción y la salud en el mundo. Ciertamente interesante cuestión, pero como todas las de IT se confunde rápidamente, las consecuencias y las causas.
Ve, con acierto, una situación lamentable en la que la corrupción afecta negativamente a la salud, y comprende el efecto que eso causa en el desarrollo de las naciones y el impacto que tiene en las personas. Al efecto cito un fragmento del inicio:
Cuando mi esposa fue al hospital, la examinaron y le recetaron unas pastillas. Le dijeron que no las tenían allí, pero que si pagábamos entre 20 y 30 dirhams, alguién podía proveernos la “medicación gratuita”. El problema es que no nos podíamos permitir las medicinas.
En primer lugar aclarar que cobrar por las medicinas no es corrupción, cobrar por proporcionar medicinas gratuitas sí lo es. Y lo es porque esas medicinas gratuitas vienen de algún sitio:
- Pueden provenir de otro país, normalmente occidental, que da las medicinas sustrayéndolas a su propio consumo interno.
- Pueden provenir del mismo gobierno del pais, que sustrae los recursos robados a la economía, para financiar las medicinas.
Así la corrupción es consecuencia de que alguién tiene la potestad para dar esas medicinas, que no le han costado nada, viendo la oportunidad de obtener un beneficio, pues existe un mercado que demanda medicamentos.
La corrupción, en este caso, alcanza a mucha gente, desde el médico, o funcionario, que prescribe, hasta el paciente que acapara medicinas gratuitas para proporcionarlas o revenderlas… La cadena es larguísima y, en todos los casos, asistimos a una corrupción de la Sanidad que se manifiesta en una incapacidad para asignar correctamente los recursos. En la cuestión que nos ocupa implica una falta de asistencia -que afecta a las personas de rentas más bajas- y un aumento del gasto.
La cuestión de fondo se agrava si, como hace IT, confundimos fácilmente el orígen de esta corrupción. Dice IT:
Resulta imperativo para las empresas farmacéuticas de biotecnología y de dispositivos médicos adoptar los Principios Empresariales para Contrarrestar el Soborno, a través de los cuales la empresa se compromete a evitar los sobornos en sus operaciones y a implementar un extenso programa anti-corrupción
IT parece no querer comprender que en muchos países del mundo negarse a pagar la mordida al funcionario equivale a no poder entrar en el mercado. IT ignora que la posición de fuerza en la corrupción la tiene el funcionario que administra un monopolio de la violencia, o administra el monopolio legislativo y que, mientras siga existiendo ese monopolio, habrá países donde la única alternativa a la medicina del paleolítico, será que las farmacéuticas tengan que pagar a sus extorsionadores.
Hace más de siete siglos un grupo de personas solicitó, del Rey, que les concediera una garantía contra un acto despótico de tiranía monárquica, para lo cual requirieron que tras la detención el sospechoso pudiera ponerse bajo el amparo judicial. En esencia la solicitud de que un juez, alguién independiente encargado de la recta aplicación de la Ley, verificase si la detención había sido correcta o no.
En los últimos días hemos asistido a un espectáculo bochornoso contra la libertad por el cual un Juez ha tenido a unos testigos 30 horas en un juzgado sin asistencia jurídica y, tras un interrogatorio, los ha convertido en imputados. Al margen de si el juez es, o no, competente, y si es, o no, procesalmente correcta su actuación con los testigos, cabe preguntarse.
¿Qué tipo de Juez es este que, en lugar de aplicar la ley para evitar las detenciones arbitrarias, aplica las leyes en función de criterios políticos? ¿Qué tipo de garantía supone un poder judicial así frente a la arbitrariedad del poder ejecutivo? ¿Qué tipo de fiscalización pueden hacer jueces tales de la acción ejecutiva del gobierno?
En definitiva cabe preguntarse hasta qué punto vivimos en un Estado de Derecho.
No se pierdan el magnífico análisis positivo de esta cuestión en el blog de Acton.