Cómo la vivienda enriquece a los políticos.

Maestre_de_Campo

El año pasado la vivienda subió en España más de un 9%, y lleva muchos años creciendo a niveles superiores al 10%, sobre esta cuestión hay múltiples opiniones, pero una sola realidad.

El progresivo aumento del precio de la vivienda, por encima del IPC -índice que se usa como referencia para calcular la media de incrementos salariales-, significa que el endeudamiento necesario para adquirir vivienda en propiedad, también aumenta. Más de un 12% con respecto al año anterior.

Resulta evidente que esto va acompañado de una corrupción evidente y alarmante, y de una que no se ve pero es más preocupante:

El problema de fondo no está en las actuaciones corruptas de actores individuales, sino en la corrupción institucionalizada vinculada a la obtención ilícita de fondos para los partidos. Éste es el principal cáncer y en el que el nuevo Gobierno deberá demostrar voluntad moralizadora

El informe de IT deja en evidencia los puntos esenciales de la corrupción en España, basados en la legislación intervencionista sobre el suelo que obliga, a quién quiera construir, a pedir permisos y recalificaciones de terrenos. Y esto le obliga a financiar partidos políticos, volens nolens, de manera que el problema no está en la falta de control, precísamente.

Ahora que ya sabemos quién se lucra, y quién paga, nos falta saber si,realmente, hay una relación entre mayor libertad y menores precios.

El año 2006 ha terminado en Murcia con una subida del 7,4 por ciento, casi dos puntos y medio por debajo de la media nacional, aunque los precios apenas se han movido en el segundo semestre del año, con apenas dos décimas de incremento.
El presidente de los promotores murcianos sostiene que “en Murcia hemos construido más viviendas, pero también hay más competencia entre nosotros por los mismos clientes”. A su juicio, esta oferta ha permitido que los precios no lleguen a encarecerse tanto como en España.

Parece que en Murcia (via la opinión) sí se da una relación positiva entre más competencia, y por tanto libertad, y menor precio. Sostener, a estas alturas, lo contrario, es un acto de socialismo difícilmente compatible con la dignidad y, desde luego, contrario a los derechos humanos y a la constitución.

4 de Enero de 2007   Leer más sobre Nacional.

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