Jubilación de borregos
Maestre_de_Campo
Hace poco se presentó un estudio que, acogido con reservas, nos da una idea fiel del pensamiento económico de los españoles. En este caso relacionado con la jubilación. Los españoles son los que menos ahorran para proveerse una jubilación satisfactoria (39% frente al 85% de EEUU y al 74% del Reino Unido).
Ante esto cabe encontrar múltiples explicaciones y excusas, que si el precio de la vivienda absorbe el ahorro, que si las subidas de inflación por encima de los salarios, que si los extraterrestres se llevan las divisas… Pero siempre he creído que las excusas son el camino de los perdedores. La mejor manera de saber porqué los españoles ahorramos tan poco para la jubilación está en los mismos españoles (in homo veritas). Nada más fácil qeu preguntar.
Si los españoles no ahorran para su jubilación es porque creen que el EStado debe hacerse cargo de ellos cuando acaben su vida laboral y creen firmemente qeu el Estado asumirá ese deber aún cuándo no se haya comprometido, y eso que un porcentaje importante no tiene ninguna duda de qeu el Estado reducirá las pensiones:
La mayoría de los españoles, tanto trabajadores (95%) como jubilados (93%), consideran que el Estado debe continuar siendo el principal proveedor de los ingresos de jubilación.
Y, si no es el Estado, que sea el empresario. El caso es no asumir ningún criterio de responsabilidad personal. Estamos, no ante un caso de estatismo,estamos ante un caso de fe basada en la costumbre sostenida por los usos de un Estado paternalista, heredado del franquismo, y una población que asume, como propio, el postulado esencial del borrego: “Mejor fiarme del perro y el pastor que me muerden y esquilan, que del lobo que me mata”.
El borrego, por desgracia, no se da cuenta de que el pastor también mata borregos y que el perro no es más uqe un lobo domesticado.
Mientras tanto en EEUU abren, de esta manera, un artículo de opinión:
Could it be possible that you are saving too much for your retirement?
29 de Enero de 2007
Leer más sobre Nacional.
Artículos relacionados
- 20/06/2008 | ¡Esperanza for President! (parte 2)
- 20/06/2008 | ¡Esperanza for President! (parte 1)
- 20/06/2008 | Recetas socialistas para la Crisis: Marisco.
- 19/06/2008 | El largo brazo de la SGAE.
- 04/06/2008 | Financiando el Apartheid
Comentarios
No creo que sea tan sencillo como lo pones. El caso es que cuando el español medio mira su nómina al final de cada mes observa que de esta se deduce una cantidad que según parece se destina a cubrir su salud, empleo y jubilación.
Es decir, tu argumentación estaría muy bien si fuera el caso que de hecho el Estado no se hubiera comprometido a cubrir contingencias relacionadas con esos asuntos, pero el caso es que lo ha hecho. Por tanto las personas tienen toda la razón y el derecho del mundo a, en principio, sentirse cubiertos y exigir que el contrato suscrito con el Estado (por el cual pagan todos los meses, recuerdo) se cumpla. No me parecen borregos, me parece personas que esperan se cumpla un acuerdo.
Además no te olvide que esos pagos son obligatorios. Matiz importante. Si no lo fueran seguramente muchas más personas estarían en disposición de optar por acuerdos con instituciones privadas bajo su propia responsabilidad.
El postulado esencial del borrego no ha lugar en un contexto de obligatoriedad.
Antes que nada, un saludo. Tras lo cual me gustaría hacer un par de apuntes para que los pienses.
1) Realmente hay un compromiso del EStado? Es difícil encontrar ese compromiso firmado por escrito y que sea exigible jurídicamente de tal forma que el EStado no pueda alterar los parámetros del mismo. Dicho de otro modo, el estado no se compromete y por eso no se obliga a cumplir ninguna condición, es así que puede, y lo hace de hecho, cambiar la situación a su antojo.
2) El caracter coactivo de la requisa estatal no justifica la confianza en el Estado, es más, no solo no la justifica sino que la evidencia al comparar con otros países con estados igual, o más, intervencionistas que el nuestro.
No hay compromiso, pues, y la situación de fuerza no anula que la confianza en el que ejerece la fuerza sea de caracter voluntario y, por tanto, responsable.
de hecho, el Estado es más bien mal cumplidor. Cuando puede y quiere hace caso al contrato (y bien que lo publicita), pero si vienen mal dadas no tiene el menor reparo. El caso más evidente ahora es el del monopolio de la violencia: exige que los ciudadanos nos atengamos férreamente al contrato, pero él no cumple su parte. Imagino que en el asunto de las pensiones el incumplimiento se verá de aquí a unos años. El problema es el de la obligatoriedad del pago: deberíamos poder elegir, porque para muchos hacer frente a la requisa nos impide dedicar los recursos a un futuro de nuestra elección.
Lo mejor es que encima lo llama “solidaridad”, cuando se trata de tapar los agujeros que va provocando su ineficacia.
saludos.
Bien decís cosas muy sensatas los dos. Efectivamente el Estado incumple cuando le da la gana, pero entonces es un problema de seguridad jurídica, no de borreguismo.
Entiendo por borreguismo el hecho de seguir a la masas VOLUNTARIAMENTE. Pero es que en este caso no se hace voluntariamente, porque el Estado tiene métodos coercitivos y represivos muy eficaces para “convencerte” de seguir a la masa.
Se me ocurre que propuesta la opción de pensión pública o pensión privada (es decir dedicar una parte del salario mensual a una y solo una de las dos cosas) probablemente el personal no sería tan “borrego”.
Aclararé que servidor está a favor indiscutiblemente de “Más sociedad y menos Estado” (Lema de la Comunión Tradicionalista Carlista) y que consecuentemente y porque se las ve venir procura asegurar su jubilación por medios alternativos a los del Estado.
Yo precisaría, “más individuo y menos Estado”…
Claro que el Estado obligará a quién no quiera pagar, por eso llamo robo a los impuestos porque el Estado recurre a la fuerza, o amenaza con la fuerza, pero hay que tener presente que una cosa es lo que haga el Estado y otra cómo lo perciban nuestros vecinos.
Un saludo.
No, “individuo” no. El “individuo” es un concepto abstracto e inexistente. Existe la “persona” que en su estado natural se encuentra en sociedad, la cual tiene posibilidades de hacerse subsidiariamente con las tareas que el Estado ha usurpado. El individuo no tiene ni la misma minima posibilidad, sobre todo porque no existe.
Lo que vale para “individuo” vale para “sociedad”, “colectivo” y cualquier ente nacido de la unión de varias personas…
De todas formas me quedo con la corrección.
Un saludo.
Maestre, la diferenciación no es pura semántica te lo aseguro. Tiene detrás toda una cosmovisión, por un lado y por otro.
Me gustaría que lo pusieras por escrito. Así podría aprender.
Un saludo.
Buena idea. Estudio el tema convenientemente y pondré algo en mi blog. Te avisaré.
Deja un comentario