El buenismo contra la paz.

Maestre_de_Campo

Esta vez, más de lo mismo, más ayuda externa para acabar con los conflictos. Aunque en esta ocasión no es un anónimo redactor de Elplural, ni un forero que se queda más ancho que largo, en esta ocasión es Jeffrey Sachs, aunque para el caso no hay mucha diferencia, (via projectsyndicate):

Es importante distinguir cuatro fases bien diferenciadas de la ayuda externa para poner fin a un conflicto. En la primera, durante la guerra misma, la ayuda se orienta a fines humanitarios, centrándose en proporcionar alimentos, agua, medicinas de emergencia y campos de refugiados. En la segunda fase, al término de la guerra, la ayuda sigue siendo principalmente de tipo humanitario, pero ahora se orienta a ayudar a que los desplazados regresen a sus hogares y a desarmar y desactivar a los soldados. En la tercera fase, que dura de tres a cinco años, la ayuda apoya la primera fase del desarrollo económico de posguerra, que incluye la reconstrucción de escuelas, clínicas, granjas, fábricas y puertos. En la cuarta fase, la asistencia se dirige a inversiones de largo plazo y al fortalecimiento de instituciones como los tribunales de justicia.

Tras despotricar contra la guerra, nos dice que la manera de conseguir la paz es mediante el dinero. Resulta triste que el talento del señor Sachs se desperdicie en esta época miserable y que no haya rendido más beneficios a la especie en la II Guerra Mundial, o durante la Guerra Fría. ¿De qué forma financiar a los nazis, o el comunismo estalinista, habría traído la paz? A mi es algo que se me oculta, pero el señor Sachs lo tiene claro.

El señor Sachs coloca, en sus fases, un error fundamental que es el siguiente, poner lo esencial al final y lo accesorio al principio: Para que el dinero fluya y acabe con la violencia (esto es que incentive a las personas a hacer otra cosa que degollarse como en Darfur, o Iraq), es requisito sine qua non que haya una situación de paz y seguridad jurídica con respeto a la propiedad y la libertad que no se da en esos países. Por tanto cuanta más ayuda internacional se envíe más se estará financiando a los violentos; bien directamente, como hace NU; o bien indirectamente como algunas ONG que son saqueadas.

El señor Sachs no parece comprender que si el violento obtiene más beneficio por usar la violencia se le está incentivando a seguir haciéndolo y que, la única manera para conseguir que deje de usarla es que sus incentivos disminuyan. Algo que podemos hacer de 2 maneras: Haciendo que no obtenga nada de su labor,algo ineficaz porque siempre tendrá otras satisfacciones derivadas del poder; o convirtiendo su tarea en algo tan peligroso que no pueda seguir llevándola a cabo, y que desincentive a otros a ocupar su lugar.

Este es el fundamento que subyace a la recuperación económica de países como Alemania, o Japón, prácticamente toda Europa tras la II Guerra Mundial. Principios que intentan implantarse en Iraq con poco éxito y a los que el señor Sachs hace flaco favor, y que no se implantan en Darfur precísamente porque el Señor Annan, amigo del señor Sachs, no quiso. Lo que permite al gobierno de SUdan usar el 70% de sus beneficios petroleros para masacrar a su población y, ¡¡¡encima quieren darle más dinero!!!

31 de Enero de 2007   Leer más sobre Internacional.

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