Algunos pensamos que no es tarde, especialmente tras el cambio de opinión de Chirac, otros no están tan seguros:
If all diplomacy fails, the alternative course to which at least some in Washington and Tel Aviv remain wedded — a preventive military strike, without UN authorization — is simply too horrible to contemplate.
Supongo que la alternativa a un ataque preventivo sobre Irán no le parecerá tan horrible, especialmente después de constatar que Ahmedinejad quiere destruir Israel y asumir las consecuencias de la respuesta nuclear.
Blas Infante ha sido elevado a los altares del socialismo por los socialistas islamófilos y los socialdemócratas temerosos de asumir el nicho electoral que les corresponde.
Pero, ¿quién es Blas Infante? Gustavo Bueno nos da una reseña del personaje en catoblepas:
(…) quienes sin ser musulmanes ni frívolos, lleguen a constatar que el “Padre de la Patria andaluza” se hizo musulmán, tendrán que advertir que se enfrentan a una situación difícil de analizar. Pues esto plantea la cuestión de las conexiones que han de mediar entre las experiencias religiosas del prócer y su figura política. (…)
El filósofo analiza, realmente, el caracter de Blas Infante y sus repercusiones. Repercusiones uqe están siendo ocultadas durante la promoción del estatuto, por unos y por otros, ambos interesados en obtener los mismos votos. Quizá no se dan cuenta de que quién vote a uno de ellos no podrá votar al otro.
(…)Y la razón está en que precisamente la mayoría de los parlamentarios y de los ciudadanos en general son cristianos, y no musulmanes. Constitui´ra siempre para ellos un enigma, una paradoja, que el Padre de la Patria andaluza, católica en su inmensa mayoría, sea un musulmán. ¿No se seguiría de ello ninguna consecuencia práctica en la convivencia cotidiana? Todo el mundo sabe que la fe musulmana no pude ser encerrada en el interior de la piel que envuelve a un “estuche corpóreo”. El musulmán educará a sus hijos en una fe distinta de la cristiana; habrá que resolver situaciones derivadas de los matrimonios mixtos. ¿Y por qué no hablar de los asuntos cotidianos relativos al convivium? ¿No resultaría paradójico que pudiera verse al Padre de la Patria andaluza torciendo el gesto o volviendo la cabeza, cuando y constantemente los andaluces se dedican a preparar y a consumir uno de sus productos más preciados, el jamón de Jabugo, o los derivados del cerdo en general? ¿Quién, de esta inmensa mayoría, podría invitar a comer a su casa al Padre de la Patria, o a sus correligionarios, sin cuidarse de cambiar sus platos y manteles? Y todos aquellos que actúan en las cofradías de Semana Santa, o en la romería del Rocío, ¿cómo podrían no advertir que sus ceremonias estarán siendo severamente juzgadas por el Padre de su Patria, que, según la creencia de una gran mayoría, les mirará, en el mejor caso, desde un Cielo cristiano?
Ni los andaluces paran mientes en estas consecuencias lógicas, ni parecen interesados en especular sobre el destino que les depara la creciente islamofilia de unas autoridades autonómicas más interesadas en inventar un pasado (a imitación de vascos y catalanes) que en asumir postulados que exoneren a los administrados de una onerosa presión fiscal, política, y social. A dos días del referendum parece lógico pensar que cuanta más información mejor para que los votantes decidan en libertad y asuman la responsabilidad de su voto.
Organizan el juicio y la primera en la frente. El Egipcio, considerado ideólogo de los atentados merced a una conversación telefónica interceptada por las autoridades italianas dice que él no ha sido.
No sé ustedes, pero sabiendo que afronta una condena de más de 38.000 años de los que solo cumpliría -en el mejor de los casos- 40, en un sistema penitenciario que permite a De Juana convivir con su novia repercutiendo los gastos a Instituciones Penitenciarias me cuesta creer que la negativa a aceptar la autoría de los atentados se deba a las consecuencias jurídicas.
Es más, resulta que, en mi prejuicio occidental, pensaba que todos estos mártires por Allah deseaban afirmar ante el mundo no solo la autoría de los atentados, sino que estaban dispuestos a no parar y que asistiríamos, atónitos, durante el juicio a un avance del Apocalipsis versión Lavapies. Pero no ha pasado nada de eso, aunque es el primero en declarar y los socialistas manifiestan una gran capacidad para hacer juicios con confesiones masivas.
La prensa internacional (aquí, aquí) recoge el sorprendente orígen común marroquí de la mayoría de los imputados, y su residencia en el guetto de Lavapies, así como la incidencia del 11M en las elecciones del 14, pero parece ignorar que muchos de ellos eran confidentes de la policía española. Asunto este que podría tener alguna relevancia en los hechos y que,quizá, no está siendo suficientemente considerado por la Justicia.